PRINCIPALES
TENDENCIAS Y PERSPECTIVAS DE LA EDUCACIÓN EN LÍNEA Y A DISTANCIA EN NUESTRO
PAÍS
La
educación constituye el proceso continuo de generación e incorporación de
experiencias, conocimientos, conceptos, valores, actitudes, habilidades,
técnicas y tecnologías para elevar el poder de realización individual y
colectiva, así como su proyección social. Las instituciones educativas y los
educadores deben ser detectores, impulsores y desarrolladores de talentos individuales
y colectivos, convocando a sus estudiantes para impulsar proyectos relevantes
para la comunidad y con ellos generar las capacidades de comunicación y
organización cooperativa que tanta falta hacen en la vida actual.
La
educación en México se regula por un parte, dentro del marco constitucional en
el Artículo 3º donde se establece que debe ser gratuita, laica y obligatoria a
todos los habitantes del país. Y por otro, en la Ley General de Educación de
México que comprende la normativa y las reformas que se considere necesarias
hacer a la educación. A su vez, se regula a nivel nacional por la Secretaría de
Educación Pública (SEP) que es la institución encargada de administrar los
distintos niveles educativos del país desde el 25 de septiembre de 1921.
Asimismo, cada una de las entidades federativas posee organismos análogos que
regulan y administran la educación que se imparte en los territorios de su
competencia. La educación en sentido amplio se identifica con el proceso de
aprendizaje que dura toda la vida y que abarca desde la primera infancia hasta
el final de la vida.
LA
EDUCACIÓN EN LÍNEA
Las
estrategias y modelos de educación, al igual que otros aspectos de la vida
familiar, empresarial y cotidiana, se ha ido adaptando a los avances de la tecnología
y la informática. La forma de aprender, los esquemas de enseñanza han cambiado.
La educación se ha transformado, desde la lógica de proporcionar modelos de
enseñanza-aprendizaje más eficientes e innovadores, que permitan la apropiación
de un aprendizaje significativo y permanente. La educación en línea es ahora
una posibilidad para lograr los objetivos planteados.
La
educación en línea es una modalidad de la educación a distancia; con ésta se
pueden resolver problemas de la falta de espacios físicos, porque mientras haya
acceso a internet, la educación puede llegar a cualquier lugar. Sus
herramientas hoy en día permiten crear espacios de conocimiento donde
estudiante y profesor pueden interactuar con la información y convertirla en
conocimiento. Esto demanda que el profesor se prepare para incorporar las Tics
en su proceso enseñanza-aprendizaje, y que los roles tanto de él como de los
estudiantes tengan otra dinámica. La educación en línea es otra forma de
enseñar y de aprender, pero escuela al fin.
LA
EDUCACIÓN A DISTANCIA
La
educación a distancia es un método o sistema educativo de formación
independiente, no presencial, mediada por diversas tecnologías. Los
especialistas la definen como la enseñanza y aprendizaje planificado, la
enseñanza ocurre en un lugar diferente al del aprendizaje, requiere de la
comunicación a través de las tecnologías y de la organización institucional
especial. La educación a
distancia cambia esquemas tradicionales en el proceso de enseñanza-
aprendizaje, tanto para el docente como para el estudiante, no existe una
relación directa en tiempo real para que el docente dirija el proceso y el
proceso de aprendizaje del estudiante es más flexible, no existe coincidencia
física en cuanto al lugar y al tiempo, exige mayor independencia y
autorregulación por parte del estudiante. La educación a distancia adopta
diversas peculiaridades en función de la intermediación, del tiempo y del canal
que se vaya a utilizar. Juca,
Maldonado. (2016). LA EDUCACIÓN A DISTANCIA, UNA NECESIDAD PARA LA FORMACIÓN DE
LOS PROFESIONALES. Universidad y Sociedad, (8), 108,

LA
EDUCACIÓN A DISTANCIA EN MÉXICO
En
México, la educación a distancia inició por la necesidad de alfabetizar a las
poblaciones rurales. En 1941, se creó la Escuela de Radio de Difusión Primaria
para Adultos; de igual forma se ofrecían los denominados “cursos por
correspondencia” a los alumnos que vivían en lugares muy apartados que no
podían asistir a la escuela y que por su difícil acceso tampoco era posible su
construcción.
A
partir de la década de los 90, el fenómeno de la globalización y de la sociedad
de la información y el conocimiento han traído consigo el requerimiento del
perfeccionamiento de los recursos humanos de las organizaciones (educativas,
empresariales, religiosas, entre otras) con el objetivo de garantizar su
competitividad, e ¿ciencia, ante el resto de los países y lograr así un lugar
en la sociedad internacional. Si bien el fenómeno de la globalización se
produce principalmente a nivel económico, también lo hace a nivel cultural y
social como producto de una nueva cultura planetaria propiciada por la ruptura
de las barreras geográficas y económicas que supone el uso de las TIC y por las
políticas socioeconómicas impulsadas por los diferentes gobiernos y organismos
internacionales (García Valcárcel, 2009).
Este
hecho afecta al ámbito educativo, por lo menos, de dos maneras: por un lado, ha
surgido la necesidad de crear nuevas carreras profesionales (como mecatrónica,
robótica, domótica, ingeniería médica, ingeniería agrícola, biotecnología,
derecho con enfoque en la tercera edad, ingeniería cuántica, entre otras)
porque las empresas requieren perfiles específicos (Social Media Strategist,
programadores, técnicos en customer experience, desarrolladores de software
para aplicaciones móviles, técnicos en impresión 3D, community manager) para su
funcionamiento y poder ser competitivas. Por otro lado, se hacen evidentes
nuevos requerimientos de formación, capacitación y actualización en todas las
organizaciones ―llámese educativas o empresariales― por lo que se empezó a
gestar el interés por el desarrollo de nuevos modelos educativos que
permitieran atender a población con necesidades de actualización profesional
permanente y en condición de rezago para favorecer la disminución de los costos
educativos.
La
educación pasaba por un proceso de cambio sin precedente en estos primeros años
del siglo XXI, los nuevos modelos del e-Learning y el desarrollo de la
tecnología hicieron transitar la educación superior hacia la mayor
transformación tecnológica en los últimos 500 años (Rief, 2014). Es tal la
profundidad de estos cambios que para muchas voces estamos asistiendo a una
auténtica reinvención de los fundamentos del sistema, reinvención catalizada
por las extraordinarias posibilidades ofrecidas por el desarrollo de las TIC.
Entre otras cosas, hoy, esta nueva etapa tiene el desarrollo de los Massive
Open Online Courses ―MOOC― como una de sus manifestaciones más evidentes y de
mayor recorrido (Torres y Gago, 2014); estos cursos han sido, en gran medida,
liderados por los Estados Unidos. Cada vez más la educación superior, a nivel
mundial, tiene que responder a tendencias macro que la están afectando:
movilidad hacia una sociedad y economía del conocimiento; el desarrollo en
tecnología informática y comunicaciones; la mayor movilidad de la gente,
capital, ideas, conocimiento y tecnología; el mayor énfasis en la economía de
mercado; los cambios en la gobernabilidad en lo nacional, regional e
internacional; la privatización de la educación, así como también la
importancia de un aprendizaje permanente (Castellanos y Luna, 2009). Por tanto,
la educación a distancia implica la aplicación de nuevas tecnologías al proceso
educativo.
En
México se han realizado varias modificaciones a las reformas educativas que
incluyen entre sus metas a la educación a distancia. Por ejemplo, en el
documento “La visión de la educación superior al 2025”, que proyectan las
autoridades gubernamentales, se pronostica que las IES incrementarán su
capacidad de respuesta para atender las necesidades académicas de sus alumnos y
crearán redes de intercambio académico (SEP, 2000). Este aspecto había sido
previamente manifestado en el Programa Nacional de Educación 2001-2006, por
parte del gobierno mexicano, donde se contempló como meta alcanzar el
incremento de la matrícula en programas de educación superior abierta,
semipresencial y a distancia ―de 149809 en 2000 a 200000 en 2006― (SEP, 2000).
Una de las estrategias del gobierno federal (2012-2018), es la de promover la
incorporación de las TIC en el proceso de enseñanza aprendizaje y para lograrlo
propone tres líneas de acción: desarrollar una política nacional de informática
educativa, enfocada en que los estudiantes desarrollen sus capacidades para
aprender a aprender mediante el uso de las TIC; ampliar la dotación de equipos
de cómputo y garantizar conectividad en los planteles educativos; intensificar
el uso de herramientas de innovación tecnológica en todos los niveles del
sistema educativo (PND, 2013).

LA
EDUCACIÓN EN LÍNEA EN MÉXICO
La educación en línea ha generado la posibilidad de concluir
una carrera o simplemente tomar un curso o diplomado de una forma más accesible
y sencilla. Las mayores ventajas son la posibilidad de evitar
desplazarse grandes distancias y cubrir costos más bajos.
“La
educación en línea o e-learning, gana cada vez más aceptación y se extiende
tanto en el campo de la formación formal (la impartida en institutos,
universidades, academias y escuelas) como en el campo de la formación
corporativa (facilitada por las empresas a sus empleados para su mejor
desempeño y evolución profesional)”, explica Fernando Calderón, director de
Mercadotecnia y Relaciones Públicas de OCCMundial.
Datos
de eLearning Industry.com indican que en 2011 el gasto en educación en
línea alrededor del mundo alcanzó 35,600 millones de dólares; ahora el
gasto se estima en 56,200 millones, y podría duplicarse.
En
México, este tipo de acceso a la educación presenta condiciones ambivalentes:
Las
ventajas
“La
educación en línea es una industria que se va a revolucionar en los siguientes
años. El aprendizaje se volverá mucho más práctico y especializado con la ayuda
de Internet. Aunque la enseñanza tradicional no se dejará por completo, la
educación híbrida, con una participación trascendente del e-learning, será lo
que domine”, comenta Daniel Marcos, CEO de Growth Institute en entrevista
con Forbes México.
demás,
74.3 % de los cibernautas mexicanos tiene menos de 35 años; los jóvenes son
quienes más uso hacen de la tecnología, y también los primeros que las adoptan. El
precio es otro punto a favor del e-learning. Casi cualquier persona puede
acceder a este tipo de educación. “No es lo mismo pagar 2,000 pesos por un curso
presencial, a esperar unas semanas y tomar el mismo curso en línea por 100 o
200 pesos”, afirma Daniel Marcos.
Las
desventajas
En
materia de acceso a Internet, México es superado por Argentina, Brasil,
Chile, Costa Rica y Uruguay, indican datos del Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (Inegi).
Esto
se ve reflejado en la Encuesta en Hogares sobre Disponibilidad y uso de las
Tecnologías de la Información de abril de 2013 realizada por el Inegi en
coordinación con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), que destaca
que a pesar de que ha habido avances en la penetración del uso de Internet en
el país, 64.2% de los hogares no tiene computadora y 69.3% no tiene conexión a
Internet.
Por
otro lado, el ancho de banda, algo fundamental en la educación en línea, es algo que apenas está creciendo en
el país. Cifras de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte muestran que
sólo 11% de los mexicanos tienen acceso a esta tecnología y datos de The
Competitive Intelligence Unit revelan que 15% de los usuarios cuentan con
conectividad media de entre 1 y 2 Mb, apenas lo necesario para correr videos en
alta definición.
Aunado
a este dato, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(OCDE) advierte que los servicios de banda ancha en México son caros y las
velocidades ofrecidas son muy lentas en comparación con el promedio de los
países que integran al organismo.
La
educación en línea en México representa una oportunidad para especializarse que
aún no alcanza un desarrollo completo. Aunque existen plataformas que ofrecen
cursos y diplomados en línea que presentan las ventajas de esta forma de
aprendizaje, aún hay un rezago en el acceso a Internet.